Cómo Aprender en Poco Tiempo

Existe información en la web, según la cual se requieren 10.000 horas para aprender una habilidad y ser bueno en ello, pero afortunadamente es todo mucho más sencillo. La mencionada cantidad de horas (10.000) equivale a realizar una práctica dedicada de 6 horas diarias durante 6 años. Este monto de experiencia es un garante de maestría, en eso donde se ha invertido tanto tiempo. Puede ser en cualquier disciplina.

Sin embargo, para aprender algo nuevo, con un razonable nivel de competencia, sólo se requieren 20 horas. En lo concreto, significa alrededor de 20 minutos de práctica cada día, por un período de 2 meses, o 40 minutos diarios por un mes. Esto ya suena mucho más alcanzable que 10 mil horas, cuando se trata de explorar con una nueva actividad que despierte nuestro interés.

En el proceso de aprender algo nuevo, es frecuente experimentar frustración al no apreciar de inmediato el resultado deseado, lo que usualmente se traduce en abandonar el intento, incluso llegando a pensar que “no es lo nuestro”. Esto supone la creencia de que hay algún talento o cualidad fundamental que se necesita para aprender la nueva habildad, y que si no disponemos de ese rasgo, el aprendizaje ya no es posible. Sin embargo, si alguna condición es necesaria en absoluto, es la paciencia.  Esta nos invita a “esperar”, y no sacar conclusiones antes de completar al menos las 20 horas de práctica que se necesitan. Es importante darle una oportunidad a la vida, al  tiempo y a el desarrollo natural del cerebro para que haga las asociaciones pertinentes al caso. Asímismo, una planta se toma un tiempo para germinar. Todo a su tiempo.

Otra actitud que es de gran ayuda para el aprendizaje de cosas nuevas es la de los niños. Todos saben que los niños aprenden rápido, que absorben como “esponjas” la información de su medio ambiente. Sin embargo, podemos estar abiertos a la posibilidad de que el factor clave no es la edad que se tenga, sino la actitud que se adopta. El niño en condiciones normales, está abierto a lo nuevo, no tiene miedo de equivocarse o de parecer tonto por estar en la fase de principiante. Esto lo ayuda a persistir y repetir los ensayos que sean necesarios para volverse cada vez más hábil en lo que está aprendiendo. Por firtuna esto es así, porque de lo contrario sería imposible aprender a hablar o caminar.

Ahora, hazlo:

Tómate un momento para revisar qué cosa te gustaría aprender o has tenido intención de desarrollar. Quizás has sentido la carencia del tiempo y motivación necesarios para invertir en la adquisición de una nueva habilidad.

Ahora puedes darte una oportunidad. Invierte 20 horas en ello, con la actitud de apertura que tendría un niño explorando algo nuevo.

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